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Cómo reducir las citas perdidas en tu consultorio
Un paciente que no llega es una hora que nadie más pudo usar. No se puede evitar del todo, pero casi siempre falta por las mismas razones, y la mayoría tiene arreglo.
Por Praxia · · 5 min de lectura
Por qué faltan los pacientes
Las causas más comunes son simples: se olvidó, la cita la agendó hace semanas, no pudo comunicarse para cambiarla o dio por hecho que no importaba avisar. Muy pocas veces el paciente decide no ir sin más. Por eso lo que más ayuda es recordar a tiempo y hacer fácil avisar.
1. Recuerda la cita por el canal que el paciente lee
En El Salvador ese canal es WhatsApp. Una llamada del día anterior funciona, pero ocupa a tu asistente y muchas no se contestan. Un mensaje de texto se pierde entre promociones.
Los estudios sobre recordatorios por mensaje muestran que los pacientes que los reciben asisten más que los que no. El efecto es mayor cuando el mensaje llega con la anticipación justa: unas 24 horas antes para la mayoría de citas, más para una cita que exige ayuno o preparación.
2. Pide una confirmación, no solo un aviso
"Le recordamos su cita" informa. "¿Nos confirma su asistencia?" con botones de Confirmar, Reprogramar y Cancelar hace que el paciente decida en ese momento. Además te dice qué citas siguen en duda.
3. Haz que reprogramar sea más fácil que faltar
Si para cambiar la cita hay que llamar en horario de oficina, el paciente que no puede ir simplemente no va. Si puede reprogramar respondiendo el mismo mensaje, a cualquier hora, conservas al paciente y recuperas el horario.
4. Decide qué pasa si no confirma
Hay dos caminos razonables. En uno, tu equipo llama a quien no confirmó; conviene para consultas largas, procedimientos y pacientes mayores, que contestan tarde. En el otro, la cita se cancela tras un segundo aviso y el horario se libera; conviene cuando tienes lista de espera y consultas cortas.
Lo importante es elegir uno y avisarle al paciente cuál aplica, en el mismo mensaje.
5. Usa el horario que queda libre
Un horario liberado con un día de anticipación casi siempre se llena si alguien lo ve. Ten una lista corta de pacientes que pidieron "lo antes posible" y avísales cuando algo se abre, o deja que los pacientes que escriben vean los horarios libres en el momento.
6. Escribe el mismo día a quien faltó
Un mensaje amable, sin reproches, ofreciendo reagendar. Muchos pacientes no volvían por vergüenza, no por falta de interés. En pacientes crónicos, ese mensaje evita que un control perdido se convierta en meses sin seguimiento.
7. Agenda el próximo control antes de que se vaya
Un control que se agenda "para dentro de tres meses, ya le escribo" muchas veces nunca se agenda. Si queda en la agenda al salir de la consulta, el recordatorio se encarga del resto.
8. Explica tu política sin castigar
Cobrar por inasistencia o bloquear pacientes suele espantar a los que sí vuelven. Funciona mejor una política simple y repetida: "Si no puede venir, avísenos con tiempo para darle el horario a otro paciente".
Cómo lo hace Praxia
Praxia envía el recordatorio por el WhatsApp del consultorio con la anticipación que elijas y botones para confirmar, reprogramar o cancelar. Si el paciente no responde, tu consultorio elige si su equipo le da seguimiento o si la cita se cancela tras un aviso. Si cancela, el horario vuelve a ofrecerse a quien escriba. Y si no llega, el asistente puede escribirle para reagendar.